La producción de la industria manufacturera pyme experimentó un crecimiento del 0,3% en mayo en comparación con el mismo mes del año pasado, a precios constantes, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sin embargo, en comparación con abril, se mantuvo sin cambios. En el período comprendido entre enero y mayo, la producción acumula un incremento del 1,5% en comparación con el mismo período de 2022.
Los empresarios consultados destacaron que los aumentos en los precios de los insumos básicos están afectando la rentabilidad de sus empresas, ya que no pueden trasladar esos costos a los precios de venta. Además, informaron que la escasez de insumos se ha vuelto más frecuente en el último mes, afectando tanto a bienes nacionales como importados. Asimismo, resaltaron la existencia de acopios especulativos por parte de proveedores, quienes retienen la mercadería para exigir precios más altos, y mencionaron que los clientes están demorando los pagos cuando los proveedores les exigen pagar la totalidad de las entregas por adelantado.
Capacidad industrial utilizada en su nivel más alto en 16 meses
A pesar de los desafíos mencionados, la capacidad industrial utilizada alcanzó su nivel más alto en los últimos 16 meses, según reveló el Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) elaborado por CAME. Este indicador se basa en una muestra de 394 industrias pyme a nivel nacional.
Análisis por sector
En cuanto a los sectores específicos, el sector de “Alimentos y Bebidas” mostró la mejor performance en mayo, con un crecimiento anual del 5,3% en su producción, a precios constantes. Por otro lado, el sector de “Papel e Impresiones” experimentó la peor caída, con una disminución interanual del 14,7%.
A pesar de los desafíos, el sector industrial muestra señales de recuperación con un crecimiento del 5,3% en mayo, a precios reales, acumulando un aumento del 5,5% en los primeros cinco meses del año en comparación con el mismo período de 2022. Sin embargo, algunas empresas enfrentan dificultades para aprovechar toda su capacidad instalada debido a la escasez de piezas de repuesto para maquinaria averiada, lo que resulta en una maquinaria inutilizada.












