Los jubilados de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) podrían tener un nuevo incremento en sus ingresos jubilatorios a partir de junio, además del 8,8% ya confirmado, siempre y cuando se apruebe un proyecto destinado a modificar la fórmula establecida por el Gobierno mediante un decreto presidencial.
Actualmente, las jubilaciones están en un período de transición destinado a “empalmar” las dos fórmulas jubilatorias: la que estaba en vigor hasta 2023 y la que fue introducida por la administración actual a partir del mes pasado, la cual busca aumentar los haberes en función de la inflación.
La oposición logró avanzar en un proyecto que propone aumentar nuevamente las jubilaciones, con el objetivo de compensar parte de lo que los jubilados y pensionados perdieron en términos de poder adquisitivo en los últimos meses debido a la inflación.
Cómo es la propuesta para aumentar nuevamente las Jubilaciones
El radicalismo y Hacemos Coalición Federal lograron un dictamen de mayoría con la intención de implementar un aumento adicional anual en las jubilaciones, el cual entraría en vigor en marzo de cada año. Este aumento se sumaría a las subidas por la inflación registrada mensualmente.
El mecanismo propuesto establece que si el RIPTE (índice de salarios) experimenta un incremento superior al de la inflación, se trasladaría a las jubilaciones un aumento equivalente al 50% de la diferencia. Por ejemplo, si la subida de precios en un año fuera del 100% y la de salarios del 110%, las jubilaciones recibirían un 5% adicional.
Esta iniciativa busca garantizar que las jubilaciones no solo se ajusten a la inflación, sino que a largo plazo puedan recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años, conforme aumentan los salarios.
Por qué podrían aumentar otra vez las jubilaciones
Además del aumento extraordinario anunciado, la oposición está impulsando una recomposición de los haberes jubilatorios debido a la disminución que experimentaron por el ajuste entre las dos fórmulas de cálculo. Se está considerando un porcentaje que podría aplicarse en junio si se aprueba la ley.
En el proyecto que se propone como el de mayoría y que está en camino a la Cámara de Diputados para su votación en las próximas semanas, se busca un aumento adicional para alcanzar el 20,6%, que fue la inflación de enero. Esto implicaría la diferencia con el 12,5% establecido por el Gobierno para abril, superando el índice de inflación de febrero.
Además, se pretende asegurar que la jubilación mínima nunca sea inferior a la Canasta Básica Total medida por el INDEC para una persona, actualmente estimada en $250.286. Esto se lograría sin necesidad de activar una cláusula, ya que la jubilación mínima más el bono alcanzan los $260.141.
Esto podría significar un incremento del 8,1% extra sobre la inflación, lo que se traduciría en un adicional de entre $15.000 y $16.000 para las jubilaciones mínimas, beneficiando también a toda la escala de haberes previsionales.