La fórmula es harto conocida, aunque no por eso mayormente frecuentada. La política conduciendo el ciclo económico. No al revés. Es lo que quiere el Gobierno, pero no parece resultar nada sencillo.
Quizás por eso, esta semana, el Gobierno parece haber comprendido que los hombres de negocios, los empresarios, incluso los inversores que suelen comerciar la clásica moneda de la especulación de corto plazo en Wall Street, merecían tener de primera mano algunos detalles relacionados con cuestiones centrales que harán al día posterior a las elecciones generales, sobre todo a la negociación con el FMI.
En ese marco, según pudo saber Ámbito, los empresarios se enteraron de boca del presidente Alberto Fernández que en el contexto de las conversaciones que se llevan adelante en Washington con el FMI, el Gobierno ha conseguido un gesto favorable del organismo que podría ayudar a alimentar de dólares las alicaídas reservas del Banco Central.
La información fue confirmada por tres fuentes que asistieron al encuentro. Según señaló el presidente Fernández ayer en el almuerzo con empresarios en la Casa Rosada, el FMI le habría asegurado al ministro Martín Guzmán que, de cerrar un acuerdo en las próximas semanas, los Derechos Especiales de Giro (DEGs) que el FMI le giró este año a la Argentina (y que el país utilizará para cancelar dos cuotas de intereses durante este año de u$s1.885 millones cada una, en septiembre y otra en diciembre) le serán devueltos al Gobierno en los próximos meses.
Así, si bien no estaría pactado desembolso alguno para la Argentina en el nuevo acuerdo, sí, en cambio, el FMI le girará nuevamente al Gobierno esos u$s4.334 millones, cuya finalidad siempre fue asistir a los países para enfrentar los gastos derivados de la situación excepcional que impone la pandemia.
El dato resulta relevante porque al margen de los condicionantes que podría poner el organismo, la inyección de dólares podría apuntalar la política cambiaria y respaldar la monetaria en manos de Guzmán y Miguel Pesce, el titular del Banco Central. Por otro lado, del acuerdo también surgirá el derrotero para proyectar la evolución del dólar, la inflación, el financiamiento, el presupuesto, el déficit.











