Parece haber una sola certeza en el Frente de Todos de cara a las elecciones de 2023 antes de la mesa nacional del partido, que tendrá lugar el viernes: el candidato presidencial se elegirá a través de las PASO (elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias). A pesar de delinear un rumbo compartido el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, afirmó esta única certeza -discutir el acuerdo con el FMI- y detalló las distintas perspectivas que conviven dentro de la coalición gobernante.
Más allá de la letra chica, Máximo Kirchner también lo venía planteando en el Congreso, dijo la fuente, y agregó: “Reconozco que es un tema bastante delicado porque Cambiemos nos dejó una deuda con el acuerdo sugerido por el FMI, que es un acuerdo inflacionario. Somos conscientes de que cada sugerencia que se hace en el acuerdo genera un círculo vicioso que lleva a la inflación. En consecuencia, es necesario volver a considerar todo”.
Ante esto, confió en que las promesas de la oposición de “pedir orden para gobernar para los más ricos, apostar a la concentración económica, redistribuir menos y dar palos a los jubilados y trabajadores” sean atendidas por las promesas de los candidatos presidenciales de “retomar un gobierno peronista con firmeza y orden.”
Por supuesto, ganar las elecciones sigue siendo una posibilidad, según De Pedro. En una entrevista con El Destape Radio, señaló que para ello es importante “recuperar la clase media, como hizo Cristina Kirchner, y tener una industria nacional” propia de “un gobierno peronista”.
Como “ejes para garantizar una mejor calidad de vida”, agregó, el oficialismo quiere “volver al modelo de la virtud del poder adquisitivo, más consumo interno, más inversión y más ciencia y educación.”
Para garantizar que la sociedad pueda elegir y “no vote finalmente en contra de sus propios intereses”, continuó, “debemos empezar a organizar nuestra fuerza política en función de una situación en la que es urgente tomar decisiones.”
Concluyó criticando la campaña opositora, cuya “lógica es inculcar que la única salida es ir en contra del propio interés del votante”, y haciendo una comparación con el Frente de Todos, que tendría “un plan de desarrollo productivo donde la salida es otra: un modelo nacional que funcionó.”










