Una mujer de 32 años tomó la decisión de quitarse la vida en Madrid luego de que se haya difundido un vídeo de carácter sexual grabado hace cinco años. El hecho sucedió en mayo de 2019 y generó una gran consternación en el mundo. Hace algún tiempo, el caso se cerró porque no lograron descubrir quién viralizó la filmación.
Verónica, mamá de dos hijos, se suicidó tras comenzar a compartirse la grabación entre sus compañeros de trabajo de la fábrica de camiones CNH Industrial, del grupo Iveco.
La filmación se difundió en la empresa, que tiene más de 2.500 trabajadores, y el viernes su pareja recibió la filmación realizada, cuando ella aún no se había casado.

“Se puso muy nerviosa y se tuvo que marchar de la fábrica porque no aguantaba la presión”, ha explicado Susana Martín, compañera de trabajo de la fallecida a medioes españoles. “Cuando se enteró el marido de que el vídeo estaba circulando a ella se le cayó el mundo”, ha afirmado otro compañero, Iván Cacho.
Responsabilidad compartida
Cacho considera que “todos y cada uno de los compañeros de Verónica” tienen parte de responsabilidad en esta tragedia, incluidos “los que recibieron el vídeo, los que lo difundieron y los que lo vieron”. También ha contado que la joven llegó a hablar con el departamento de Recursos Humanos de la empresa.
Desde el sindicato se han mostrado muy conmocionados por la noticia y exigen responsabilidades. Por un lado, por parte de la propia fábrica al no haber hecho nada desde un comienzo, y, por otro, también de los propios trabajadores al haber difundido las imágenes. “Es un tema de responsabilidad personal de todos y cada uno de los compañeros de Verónica”, ha indicado uno de los portavoces de CGT./Crónica














