La inflación de junio volvió a mostrar una desaceleración, aunque el costo de cubrir las necesidades esenciales de los hogares argentinos continuó en aumento. De acuerdo con los datos publicados por el INDEC, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró una suba del 1,3%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) avanzó 1,6%. Ambos indicadores quedaron por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que se ubicó en 1,9%.
Con estos nuevos valores, un hogar tipo compuesto por dos adultos y dos menores necesitó $689.853 para no ubicarse por debajo de la línea de indigencia y $1.531.473 para superar el umbral de pobreza.
La inflación bajó, pero el costo de la canasta básica continúa en alza
El relevamiento del INDEC refleja que tanto la canasta alimentaria como la canasta total crecieron a un ritmo menor que la inflación mensual. Esto evidencia una desaceleración en el aumento de los alimentos frente a otros sectores de la economía.
Sin embargo, el impacto sobre el presupuesto de las familias sigue siendo importante, ya que ambos indicadores acumulan incrementos interanuales superiores al 35%.
En la comparación con junio de 2025, la Canasta Básica Alimentaria mostró un aumento del 36,3%, mientras que la Canasta Básica Total registró una variación interanual del 35,7%.
Qué incluye cada canasta que mide el INDEC
La Canasta Básica Alimentaria contempla únicamente los productos necesarios para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos de una familia. Su valor es el que se utiliza para establecer la línea de indigencia.
En cambio, la Canasta Básica Total incorpora, además de los alimentos, otros gastos indispensables como transporte, salud, educación, indumentaria y distintos servicios básicos. Este indicador sirve como referencia para determinar la línea de pobreza.
Un dato fundamental para evaluar la realidad económica
Los valores de la canasta básica constituyen uno de los principales parámetros para analizar la evolución del poder adquisitivo y las condiciones socioeconómicas de los hogares argentinos.
Si bien durante junio tanto la CBA como la CBT aumentaron por debajo del IPC, el costo de mantener ingresos por encima de la línea de pobreza continúa creciendo y representa un desafío para millones de familias, especialmente cuando los salarios y prestaciones deben actualizarse para evitar una pérdida del poder de compra.












