La economía argentina enfrenta una situación crecientemente frágil, advierte el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su reciente informe técnico, el cual proyecta una inflación del 120% para el año y una disminución del 2.5% en el Producto Interno Bruto (PIB). Emitido a las 18 horas del viernes, el “staff report” de 116 páginas también subraya el impacto de la histórica sequía en la producción agrícola, exportaciones e ingresos fiscales.
La sequía histórica ha ocasionado pérdidas más significativas de lo previsto en la producción agrícola, exportaciones e ingresos fiscales, según el informe. No obstante, la actividad económica en otros sectores ha demostrado resiliencia, atribuida en parte a una robusta demanda interna impulsada por ajustes en las políticas.
La titular del FMI resalta la importancia esencial de alcanzar el déficit fiscal primario previamente acordado, situado en el 1.9% del PIB. Sin embargo, este objetivo se ve desafiado por la disminución de los derechos de exportación debido a la sequía, elevando el desequilibrio fiscal al 2.7% del PIB, según estimaciones de la consultora ACM.
Medidas Clave:
- Reforzamiento de los controles de gasto, con enfoque en actualizar tarifas energéticas.
- Control de salarios públicos y pensiones, manteniendo prioridad en gastos sociales e infraestructura.
- Complemento de medidas con aumentos temporales de impuestos a las importaciones para contrarrestar la pérdida de ingresos.
Política Cambiaria y Fiscal
En relación a la política cambiaria, el FMI subraya:
- La calibración cuidadosa de la tasa de ajuste del tipo de cambio para respaldar objetivos de acumulación de reservas y reducción de la inflación.
- Mantenimiento de tasas de interés reales positivas para apoyar la demanda de activos en pesos.
- Intervenciones limitadas y temporales en el mercado financiero y de futuros para corregir desórdenes.
- Gradual repliegue de prácticas de tipos de cambio múltiples, restricciones cambiarias y medidas de gestión de flujos de capital.
Se ha acordado entre las autoridades argentinas y el FMI una aceleración de la consolidación fiscal en los próximos años, enfocada en medidas de alta calidad relacionadas con ingresos y gastos. El informe insiste en la necesidad de proteger a los sectores vulnerables y promover un crecimiento inclusivo mientras se corrigen los desequilibrios.
El FMI destaca la necesidad de amplio respaldo político y de considerar el programa como propio a corto y mediano plazo. La superación de los desafíos económicos profundos que enfrenta Argentina requerirá la colaboración de futuros gobiernos, enfatiza el informe.













