El terrible asesinato ocurrió el pasado 3 de abril en el barrio Ciudad de Nieva de la capital jujeña. El principal sindicado como autor del crimen, es Franco Barrios, un joven de 25 años que en esa misma jornada cayó desde la terraza de un edificio del micro, luego de grabarse un video despidiéndose de sus familiares.
Pese al fuerte hermetismo que gira en torno a la causa que consternó a toda la población jujeña, trascendió que en la inspección ocular realizada en el interior del departamento de Ovando, del mencionado barrio, además de hallarse una importante cantidad de sangre, el agresor o los agresores dejaron huellas que se encuentran siendo analizadas por el Departamento de Criminalística del MPA.
Además, el fiscal que investiga el crimen, Diego Cussel recibió los informes de la autopsia realizada al cuerpo de Franco Barrios, que se realizó hace unos días, tras procederse con la exhumación del cadáver y sirvió para la extracción de sangre y cotejarla con los elementos probatorios genéticos que ya han sido secuestrados de la macabra escena del crimen.
Según los investigadores, se cree que durante los próximos días surgirán importantes novedades, porque esperan recibir los resultados de una serie de medidas clave para darle luz al homicidio de el empresario Ovando.
Por ejemplo, los informes de las cámaras de seguridad que la Fiscalía pidió estarán listos la semana próxima y allí se determinará el recorrido del vehículo de Ovando que fue sustraído de su domicilio, luego de acabaran con su vida de forma brutal.
Si bien todavía los teléfonos celulares de las víctimas fatales no fueron encontrados, los investigadores trabajan con las activaciones de las celdas de las empresas de telefonía celular, donde se puede establecer los dispositivos activos alrededor del empresario asesinado entre la tarde del viernes 2 y la madrugada del sábado 3.
De acuerdo a la pericia forense, Franco Ovando fue atacado con más de 70 puñaladas que fueron asestadas en diferentes partes de su cuerpo y aún desvanecido en el suelo, continuaba recibiendo los ataques punzocortantes, además de recibir un profundo corte en el cuello que le atravesó la carótida; ésta sería la herida mortal. La saña y alevosía que se ejerció para terminar con la vida del empresario, es el principal hilo de la investiación.

Fuente: El Tribuno





