El precio del pan en Jujuy volvió a ajustarse después de casi cuatro meses sin cambios. La novedad fue confirmada por Luis Cucchiaro, integrante de la Cámara Industrial de Panaderos, quien indicó que comenzó a difundirse una nueva nómina de valores orientativos elaborada por el Centro de Industriales Panaderos. Sin embargo, aclaró que cada negocio decidirá de manera independiente si adopta o no esos importes.
De acuerdo con lo explicado por el dirigente, la revisión de precios está vinculada a los incrementos registrados en insumos fundamentales para la elaboración de productos panificados, entre ellos la harina, el azúcar y las grasas. En ese sentido, señaló que estos aumentos obligan al sector a analizar una eventual actualización para sostener la actividad.
Aun así, Cucchiaro destacó que numerosas panaderías intentarán absorber parte de los mayores costos para evitar trasladar la totalidad del ajuste a los consumidores. Según remarcó, existe una preocupación por preservar el poder de compra de los clientes en un contexto económico complejo.
Valores de referencia sugeridos
- Pan galleta (12 unidades): $4.700 por kilo.
- Pan francés: $2.400 por kilo.
- Pan miñón: $4.700 por kilo.
- Pan negro: $5.500 por kilo.
- Pan con grasa o bizcochos: $7.000 por kilo.
- Especialidades: $11.300 por kilo.
- Facturas: $11.100 la docena.
- Facturas: $1.200 por unidad.
- Pan de viena (paquete de 6): $1.900.
- Pan de hamburguesa (paquete de 6): $2.600.
- Pan rallado: $5.000 por kilo.
- Pre-pizzas: $1.900 por kilo.
- Torta parrilla: $5.400 por kilo.
- Pan sandwichero: $5.000 por kilo.
- Mini facturitas: $13.900 por kilo.
El representante del sector detalló que el valor de la bolsa de harina pasó de aproximadamente $13.000 a casi $18.000. Además, indicó que las grasas utilizadas en la producción acumularon aumentos de entre el 20% y el 25% durante las últimas semanas. A esto se agregan los incrementos en tarifas de servicios, que según afirmó superan el 100% interanual.
Menor demanda y alarma entre los panaderos
Más allá de los costos de producción, Cucchiaro sostuvo que el problema más serio para las panaderías es la caída en las ventas. Según explicó, la disminución del consumo afecta a gran parte del sector y ya derivó en el cierre de algunos comercios dentro de la provincia.
El dirigente aseguró que el panorama es delicado y remarcó que muchas familias cuentan con menos recursos disponibles para destinar a la compra de productos de panadería.
Si bien valoró algunos aspectos de la política económica actual, como una mayor previsibilidad en los precios y la normalización del abastecimiento de mercadería, consideró que todavía no se observa una recuperación suficiente del consumo.
Según expresó, actualmente existe disponibilidad de insumos y una mejor capacidad para planificar la producción, aunque todavía falta una mejora en los ingresos de la población que impulse nuevamente las ventas.
Por último, Cucchiaro manifestó su preocupación por la competencia que generan los establecimientos que operan fuera de la formalidad.
Indicó que existen numerosas panificadoras que desarrollan su actividad sin cumplir con obligaciones tributarias ni laborales, una situación que, a su entender, genera una competencia desigual frente a las empresas que trabajan dentro de las normas vigentes.














