Ante la difícil situación económica que afecta a Jujuy, varios referentes de comedores sociales evaluaron la posibilidad de cerrar debido a la imposibilidad de brindar un servicio adecuado. Sin embargo, Natali Coria, responsable de una institución dependiente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), se compromete a continuar, aunque solo puedan ofrecer tres comidas semanales, reconociendo que “la situación no da para más”.
Coria destacó a Jujuy Al Momento que mantienen el comedor con la ayuda de colaboradores que reciben planes sociales, donaciones de vecinos y comerciantes, así como de personas que desean mantener tanto su trabajo como la contención y ayuda a quienes lo necesitan.
Aumento del 200% en la demanda de asistencia
La demanda de asistencia aumentó significativamente en los últimos meses, llegando a un incremento del 200% en comparación con la demanda habitual. Actualmente, el comedor atiende a unas 350 personas y están tratando de mantenerse a flote sin poder recibir nuevos ingresos.
Esperan la renovación de contratos nacionales y aguardan actualizaciones en los fondos que reciben de la provincia, que actualmente ascienden a $14,20 por niño. Sin embargo, la última cuota recibida fue en enero y aún no recibieron novedades sobre nuevas asignaciones.
Solidaridad de la comunidad
La comunidad demostró ser generosa, contribuyendo con donaciones de alimentos, ropa y calzado para los niños que asisten al comedor. Sin embargo, se enfrentan a desafíos significativos, como el aumento de los precios de los servicios básicos, como el gas, que los llevó a considerar cocinar con leña nuevamente.
Aunque reconocen la ayuda del Estado con bolsas de mercadería, señalan que una familia no puede subsistir con una sola entrega al mes. La labor del comedor implica numerosos gastos, pero están comprometidos en resolver las necesidades de quienes acuden a ellos en busca de ayuda.














