Desde el 9 de diciembre del presente año, la petrolera estatal YPF aplicó un aumento del 30% promedio a nivel nacional, generando un impacto notable en los precios de los combustibles en todo el país. Sin embargo, en la provincia de Jujuy, el incremento fue menor a la media argentina, situando el litro de nafta súper en $450.
El pasado 14 de diciembre, apenas una semana después del primer ajuste, los valores de los combustibles volvieron a subir de manera significativa. La nafta se comercializa actualmente a más de $610 por litro, marcando un aumento concreto de más de $150 en tan solo una semana.
Las perspectivas no son alentadoras, ya que se avizora que en enero se produzca otro ajuste en los precios. El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible, Alfredo González, sostiene que lo más probable es que en enero haya una nueva adecuación de precios para llevar el valor del combustible a costos internacionales. La variación dependerá de la situación económica y las medidas gubernamentales que se implementen.
González señala que uno de los aspectos que falta ajustar “un poco” es el tema impositivo, un aspecto que está en manos del Gobierno nacional. Destaca que la Ley de Hidrocarburos establece dos impuestos que agravan el precio del combustible y que, aunque deberían calcularse cada tres meses, hace 14 trimestres que el Gobierno anterior decidió congelar los impuestos a los combustibles, generando un desfasaje significativo.
Consultado sobre la situación en el interior de la provincia, González reconoce que, con las últimas actualizaciones, las estaciones de servicio vuelven a tener un punto de equilibrio más razonable. No obstante, destaca que las estaciones que venden poco en estas áreas remotas aún enfrentan desafíos considerables para alcanzar ese punto de equilibrio.
“El problema del interior es que generalmente las estaciones que venden poco les cuesta mucho llegar al punto de equilibrio. Hoy con nuevos precios, los puntos de equilibrio se bajan y da lugar a que las estaciones puedan sobrevivir”, concluyó González. La incertidumbre persiste en Jujuy ante la escalada de precios y la proyección de nuevos ajustes en el sector de los combustibles.














