En una presentación conjunta inédita, las provincias de Jujuy, Salta y Tucumán avanzaron con una denuncia administrativa ante el ENRE contra la empresa transportista Transnoa S.A., tras una serie de fallas en el sistema de alta tensión que dejaron sin electricidad a más de 750.000 usuarios durante tres días consecutivos en el Noroeste Argentino.
La denuncia se formalizó en la sede del Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta y reunió a autoridades energéticas de las tres provincias. Participaron Mario Pizarro, secretario de Energía de Jujuy; Carlos Saravia, presidente del ente regulador salteño; Hugo Montaño, titular de la Superintendencia de Servicios Públicos de Jujuy; y José Ascárate, interventor del ente de control de Tucumán, quien se sumó de manera virtual.
En el encuentro, los funcionarios coincidieron en que el sistema eléctrico regional se encuentra en un estado delicado, consecuencia de la falta de inversiones sostenidas, la carencia de personal técnico especializado y una débil fiscalización por parte del Estado Nacional.
Los ejes del reclamo
Las autoridades señalaron que los cortes no responden a episodios aislados, sino a un problema estructural en la operación de Transnoa S.A.. Entre los principales cuestionamientos se mencionaron la escasa inversión y mantenimiento de la red, el incumplimiento de normas vigentes y una estrategia empresarial que, según denunciaron, prioriza la rentabilidad por encima de la calidad del servicio.
Carlos Saravia apuntó con dureza a la falta de capacidad operativa de la transportista y remarcó que la empresa no dispone de cuadrillas suficientes ni del personal necesario para detectar y solucionar fallas con rapidez. Según explicó, las demoras en identificar y resolver los problemas prolongaron innecesariamente la interrupción de un servicio esencial.
A esto se sumó el impacto indirecto en otros servicios básicos. La falta de energía eléctrica afectó seriamente el suministro de agua potable, ya que numerosos pozos de captación dependen de la electricidad para su funcionamiento.
El reclamo del “interior profundo”
Mario Pizarro expresó la sensación de abandono que atraviesa la región y sostuvo que las provincias quedan expuestas a las consecuencias de un sistema que depende del control nacional. Señaló que hoy el norte argentino sufre las falencias de una empresa que no cumple con los estándares mínimos de operación.
En ese contexto, los representantes del NOA reclamaron que el ENRE lleve adelante auditorías e inspecciones exhaustivas para esclarecer el destino de los fondos recaudados a través de las tarifas eléctricas actualizadas.
También exigieron la aplicación de sanciones ejemplares contra la transportista y denunciaron una actitud excesivamente permisiva por parte de los organismos nacionales de control hasta el momento.
Finalmente, Saravia remarcó la necesidad de que el Estado Nacional garantice al interior profundo un servicio eléctrico eficiente, que reduzca la brecha existente con el AMBA, y advirtió sobre la marcada desigualdad en la calidad de los servicios públicos entre el centro del país y el norte argentino.














