El aumento en las dietas de los senadores, aprobado durante el cierre de la sesión donde se discutían los pliegos de embajadores propuestos por el Poder Ejecutivo, generó una fuerte polémica en el Senado. Martín Lousteau, presidente del Comité Nacional de la UCR, defendió esta medida y comparó su sueldo con el del vocero presidencial, Manuel Adorni.
Lousteau explicó que el proyecto de aumento fue firmado por todos los bloques y señaló que algunos senadores estaban cobrando menos que un tuitero del presidente y menos que los directores nacionales. Argumentó que los senadores que vienen a la Ciudad de otros lugares tienen gastos adicionales como hospedaje, lo que justifica un incremento en sus ingresos. Además, destacó que el sueldo de un senador no debería ser inferior al inicial de un cajero de banco.
Después de la sesión, Lousteau fue objeto de acusaciones en redes sociales por presuntamente levantar la mano de manera disimulada durante la votación sobre el aumento salarial. Sin embargo, el senador explicó que la votación se realizó sin identificar a los votantes y que fue acordada previamente por todos los presidentes de bloque.
Lousteau también cuestionó la postura de aquellos senadores que afirmaron que no aceptarían el aumento salarial, señalando que no es posible renunciar a este beneficio y sugiriendo una suerte de hipocresía en torno a la discusión sobre los aumentos.
Además, Lousteau criticó la doble vara del presidente y cuestionó el ascenso de personas cercanas a él, como su vocero presidencial, y comparó la coherencia y franqueza de su colega senadora Villarruel con la actitud de Milei.
El aumento de las dietas en el Senado causó un intenso debate político y social, reflejando las tensiones en torno a las remuneraciones de los funcionarios públicos en Argentina.














