En medio de las protestas de empresarios locales preocupados por el impacto económico de las facturas de energía eléctrica, surgen también voces individuales que claman por ayuda debido a situaciones personales difíciles. Un claro ejemplo es el caso de Noemí Pereyra, residente del barrio Güemes en San Pedro de Jujuy.
Pereyra, una jubilada que trabaja en casas de familia, se encuentra en una situación desesperada al enfrentarse a una factura de $67.880 por el servicio de energía eléctrica. Su hijo padece una discapacidad, lo que agrava aún más su situación financiera.
“Soy jubilada, trabajo en casas de familia y no puedo pagar $ 67.880. EJESA y la SuSePu tienen que hacerse responsables”, expresó Pereyra.
Esta situación la llevó a protestar en la puerta del Concejo Deliberante de San Pedro de Jujuy, buscando llamar la atención sobre la difícil situación que enfrenta y la de otras familias en circunstancias similares.
“Mi situación es cada vez peor. Son cada vez más las familias que están en esta situación”, agregó.














