El consumo en Argentina enfrenta un período oscuro, con una reducción del 7,3% en las ventas de supermercados durante marzo, según datos proporcionados por la consultora Scentia. Este descenso no solo se limita a los supermercados, sino que también incluye una caída del 10% en mayoristas y un alarmante 20,2% en farmacias, evidenciando un fenómeno transversal que no respeta sectores.
Cada categoría del consumo masivo reporta cifras negativas, destacándose descensos en áreas críticas como alimentación (2,2%) y bebidas vieron reducciones significativas en su demanda, con un desplome del 20% en el primer trimestre del año.
El panorama económico tiene repercusiones directas sobre la percepción pública del Gobierno de Javier Milei. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), medido por la Universidad Torcuato Di Tella, registró una caída del 4,4% en abril, señalando una disminución continua en la confianza desde la gestión de Mauricio Macri y una caída del 25,4% en comparación con abril de 2020, durante la presidencia de Alberto Fernández.
El informe también refleja un cambio en las perspectivas económicas de los ciudadanos. Un 5% más de los encuestados cree que la situación económica del país empeorará, mientras que las expectativas sobre mejoras o estabilidad económica disminuyó. Este escepticismo se ve acompañado por una evaluación más crítica de la eficiencia gubernamental en la administración de gasto público y la capacidad de resolver problemas, aunque se observa un ligero aumento en la percepción sobre la honestidad de los funcionarios.
Este contexto de descontento generalizado y pérdida de confianza podría tener implicaciones significativas para la estabilidad política y económica del país a corto y medio plazo.













