El congelamiento presupuestario está generando preocupación en las universidades, especialmente en la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), donde el presupuesto de funcionamiento se mantiene inalterado desde el 2022, a pesar de la inflación que superó el 250%. El decano de la Facultad de Ingeniería, Alejandro Vargas, explica las dificultades que enfrentan debido a esta situación.

Ante las restricciones presupuestarias, la universidad tuvo que tomar medidas drásticas, como la optimización del uso de servicios como luz y gas para reducir el consumo. Además, se restringieron las compras de reactivos e instrumental para las prácticas, lo que afecta directamente la calidad de la formación de los estudiantes.

Leé también:
Semana sin clases en la UNJu por un paro docente del 16 al 20 de junio

El impacto se refleja en la reducción de salidas y prácticas en terreno, así como en la imposibilidad de reponer equipos necesarios para el desarrollo de las actividades académicas. A pesar de estas dificultades, Vargas asegura que se cumplirá el año académico, aunque con limitaciones y ajustes importantes.

Estas restricciones presupuestarias tienen un impacto significativo en la calidad educativa y en la formación de los estudiantes. Es evidente que se necesitan soluciones a corto plazo para garantizar el adecuado funcionamiento de las universidades y el cumplimiento de sus objetivos educativos.

Leé también:
Se viene un fuerte descenso de temperatura en Jujuy: cómo estará el clima desde el lunes

En paralelo, este martes 23 de abril se llevará a cabo una gran movilización nacional en contra del ajuste que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei.

¿Qué te pareció esta nota?
Like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí