La Universidad de Buenos Aires (UBA) anunció hoy la suspensión de la Emergencia Presupuestaria que había declarado hace un mes, tras llegar a un acuerdo con el Gobierno Nacional para garantizar el presupuesto necesario para su funcionamiento. Sin embargo, la situación es diferente para otras instituciones en el país, que aún no han llegado a ningún acuerdo y continúan solicitando fondos equivalentes a los asignados a la UBA.
En una entrevista con Somos Jujuy, Liliana Bergesio, vicerrectora de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), expresó la preocupación por la situación actual de la institución. Bergesio destacó que, a pesar del aumento del 70% en los gastos de funcionamiento ofrecido por la Secretaría de Educación, esto representa solo el 5% del presupuesto universitario y no cubre el déficit actual del 300%.
Según Bergesio, este aumento solo representa un incremento del 140% en el presupuesto total, insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la universidad. Señaló que los gastos de funcionamiento incluyen salarios, impuestos, alquileres y becas de comedor para estudiantes, entre otros. Además, destacó la importancia de los fondos para viajes de investigadores e investigadoras y la necesidad de renovar equipos y materiales.
Aunque Bergesio descartó un cierre inminente de la universidad, advirtió sobre los problemas futuros que podrían surgir si no se abordan los déficits presupuestarios a largo plazo. Destacó la importancia del diálogo con otras universidades, el gobierno provincial, municipios, empresas privadas y otros organismos para encontrar soluciones a esta difícil situación.










